Hacía tres años que no iba a Madrid, y la verdad que me apetecía; así que me compré mi billete, me costo una pasta, pero es igual cuando se mete una idea en la cabeza ni Dios es capaz de hacerme cambiar; ya veís nací cabezota.
Estrené el AVE, la verdad es que es muy cómodo y encima el viaje empezaba bien, ligue con un Madrileño, al principio fueron miradas, luego tuve el descaro de regalarle una bajada para que me pudiera ver todo el escote, ya que si nos ponemos hay que utilizar todas las armas; el tío siguió jugando un rato más, de hecho se fue a la cafetería a ver si yo me acercaba; pero lo siento amigo mío del AVE, yo ya había desconectado tenía mi pensamiento puesto en Madrid, siempre que iba había vuelto con las pilas recargadas y es que siempre me dejaba muy buenos recuerdos.
Estrené el AVE, la verdad es que es muy cómodo y encima el viaje empezaba bien, ligue con un Madrileño, al principio fueron miradas, luego tuve el descaro de regalarle una bajada para que me pudiera ver todo el escote, ya que si nos ponemos hay que utilizar todas las armas; el tío siguió jugando un rato más, de hecho se fue a la cafetería a ver si yo me acercaba; pero lo siento amigo mío del AVE, yo ya había desconectado tenía mi pensamiento puesto en Madrid, siempre que iba había vuelto con las pilas recargadas y es que siempre me dejaba muy buenos recuerdos.

Aquí está Madrid, ya he llegado son las 19:00, llamó a la gente con la que había quedado y estaban en un bar, habían quedado para comer y ellos iban en plan non-stop; en fin, me uní con ellos, y que mejor manera de reencontrarme con esta ciudad y con su gente que con un brindis, bueno quien dice uno, dice dos y quien dices dos, tres, o los que sean, eran las 22:00 y me había puesto al nivel de los que venían de la comida, no cenamos solo nos alimentamos de gasolina, de la gente que había solo conocía a tres; pero no importó en absoluto porque en una hora todos ya eran amigos míos, y es que esta es la ventaja de ser una chica extrovertida y encima con el motor lleno.
Claro, claro que con lo cara que esta la gasolina..el sábado paso factura, y es que la edad no perdona, habíamos dormido unas 4 horas, no habíamos cenado, así que solo nos quedaba una opción para levantar el sábado: ibuprofeno.
Después de meterme la droga de farmacia, aprovechamos bastante el sábado, luego por la noche que íbamos a hacer en Madrid? Pues disfrutar de su marcha, de hecho creo que tendría que ser obligatoria, tendrían que ponerlo como punto de interés en las guías, y es que Barna esta muy bien para salir por la noche, pero Madrid es insuperable.
Por un momento tuve un desliz y me vino la melancolía, entramos a la disco Torero, la primera vez que entré, fue con tres amigos, de los cuales uno me tuvo dando tumbos durantes meses, y el otro acabo siendo el hombre más importante de mi vida, pero bueno superé con nota el pensamiento, duro hasta que oí a Estopa y me puse a bailar y desaparecieron los fantasmas del pasado.
Tengo que reconocer que cuando salimos mi amiga y yo en Barcelona ligamos, pero es que en Madrid arrasamos, de hecho me estoy planteando seriamente el irme a vivir a Madrid, y es compañeros catalanes, los de allí van a saco, son mucho más abiertos, enseguida puedes hablar con ellos; aquí estáis empanados, en fin supongo que debe ser un problema de caracteres.
El domingo más de tranquis fuimos a comer por La Latina, y la gente ya estaba calentando motores para el partido de España; así que nos unimos en un bar con un grupo, ya véis como son las cosas de la vida para despedirme de Madrid lo hice cantando A por ellos oe!! .
En resumen que Madrid no me falla, y no solo el finde había ido bien, sino que de ahí hemos sacado: una invitación a Pamplona, una invitación a una costillada, uno va a venir este finde a Barna ( y es que se quedó prendado de las catalanas), otro vendrá a finales de julio (otra que tal), una invitación a las fiestas de Bilbao y volver a Madrid cuando quiera ya que me han salido almas caritativas que me dejan una cama en su casa.
