El pesar de mi vagancia, o más bien, de mis idas y venidas de este año, mi escrito tradicional del año que acaba ha estado a punto de naufragar por las aguas de mi cerebro desgastado.
Hablar de la crisis sería demasiado fácil, es de lo que habla todo el mundo. Del deporte paso, para eso están los medios de comunicación, a ver cuanto les dura esta nueva moda instaurada en España de reconocer los meritos de los deportistas de aquí, ¿tendrá algo que ver la crisis?; ya se sabe aquello de que el futbol es el opio del pueblo, pues permitirme la licencia de cambiar futbol por deporte; pero en definitiva me da lo mismo el motivo, espero que esta moda dure.
También podría nombrar el follón de Wikileaks, pero la verdad, todavía no acabo de entender el revuelo, hasta ahora la información que se ha publicado me ha sonado a Sálvame pero con uno más alto llamado Assange; disculparme todos aquellos que se creen que esto que esta pasando es algo importante porque a mi me suena a tomadura de pelo.
Eso sí, tengo que nombrarlos, les he guardado unas líneas: los controladores aéreos. Solo voy a decir que ningún mortal puede jugar a ser Dios y decidir el destino de miles de personas, así que a la cárcel, y los que queden a la puta calle, eso si, gradualmente para que los mortales no nos veamos afectados.
Y sobre mí, pues al igual que el año 2009 fue muy bueno, este ha sido como una montaña rusa; bajas, subidas, mareos, risas, lloros y sobretodo decepciones, si buscará una palabra para definir el año sería Decepción; sí ha sido de esos años en que me han dado muchos caramelos (permitirme otra licencia), lo cambio por tartas de queso y me las quitaban a base de ostias; pim, pam y sin rechistar que si no empezaban las patadas cuando ya estaba en el suelo.
Empecé con muchas metas y todas han desvanecidos, y se me han puesto en contra, todas, todas, menos una, ha sido lo único de lo que me siento orgullosa este año, eso sí, conseguida después de infinitas batallas, en fin, vaya añito más cansino.
Por supuesto, agradecer a mis amig@s el poder seguir compartiendo momentos buenos y malos juntos.
Así que la lectura positiva que hago es que tengo muchos números que el año que viene sea mucho mejor, de momento me pongo una única e importante meta: Levantarme todas las mañanas al lado de la persona que más quiero.
Ah, bueno me pondré otra meta, para que esto no acabe tan romántico: Dormirme todas las noches sabiendo que todas las personas que quiero son felices.
FELIZ AÑO 2011!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
