miércoles, 23 de julio de 2008

Berlín I – La noche




Sobre Berlín, que queréis que os diga? Pues que es una ciudad con mucha historia y muy cosmopolita, en cuestión de 15 años han construido barrios enteros, la verdad que los alemanes son la leche siempre superan las crisis y encima hacen grandes edificios en lo que hasta hace poco eran descampados, incluso hacían horas extras gratis para levantar el país, anda que me vienen a mi y me dicen que trabaje gratis para levantar el país, y me estoy riendo hasta mañana.




Los españoles trabajar no, pero lo que es viajar, aquello esta lleno de paisanos salían de debajo de las piedras, llego un momento que me dio ganas de empezar a hablar otro idioma para que no me reconocieran.
Lo mejor de Berlín es la noche, esta todo lleno de baretos y restaurantes en algunas zonas; de todas maneras nuestras incursiones nocturnas no fueron muy acertadas.
La primera noche no nos dejaron entrar en un local súper chachi y con razón, porque no veas como iban todos con sus modelitos parecía fin de año y nosotros ahí con nuestros téjanos y sudaderas, yo creo el segurata no se rió en nuestra cara de milagro, después de hacernos daño donde más duele, en el orgullo, nos decidimos probar suerte en otro lugar donde no nos pusieron ningún impedimento y ahí entramos nosotros con cara de satisfechos y mirando al segurata en plan tu si que eres majo no el borde de la otra disco; eso sí nada más pagar la entrada y abrir la puerta del antro en cuestión vi la trampa, bueno de ver no vi nada, porque había tanto humo que no empece a palpar a ver si delante tenía a mis amigos, yo pase miedo porque ya sabéis lo que cuenta Sthepen King, que las nieblas son muy malas que empiezas a separarte y acabamos todos muertos, de todas maneras como ya habiamos pagados nos quedamos, eso si, cogiditos de la mano para no perdernos; en un momento de desquicio mi amiga ratilla y yo nos intentamos integrar pegando botes con la gente, pero después de 15 minutos haciendo el imbécil ya estabamos cansadas así que como tontos y lloviendo a cantaros, nos pusimos a buscar una disco que ponía en la guía que estaba en el piso 12 de un edificio cercano, y ahí nos ves a 3 españoles en plan Caroline “ves hacía la luz, ves hacía la luz”, mirando para arriba buscando edificios que tuvieran luz en una planta alta, entramos en el primero y el fuen un error, resulta que era el casino, pero no perdimos la esperanza y el segundo edificio era el acertado, en este nos dejaron entrar y este era otra cosa era una disco con música tecno; lo mejor del local era la terrazita del piso 16, pero claro se me ha olvidado deciros que estabamos a 11 grados y lloviendo, pero podemos omitir el detalle y así os doy envidia.

La segunda noche fuimos a un local que tocaban jazz en directo, que más que jazz parecía el mercado de aquí al lado, la acústica era nefasta, además era jazz con ritmos africanos, la conclusión que saque fue que los africanos tocaban muy bien sus tambores y uno de ellos debía ser un antiguo hippie de los que ya no quedan por el mundo porque estaba todo el rato “love and peace”, hubo un momento que la gente del local tenía tan buen rollo que empezó a bailar, por un momento pensé que esto acabaría en un típica orgía de comuna hippie, pero me equivoqué nos quedamos sin kiki.

A parte de eso, las otras noches ya estábamos cansados de los experimentos y de gastarnos la pasta en entradas, así que solo cenamos y luego vimos el ambiente de las calle que esto era gratis.

Eso sí, tengo claro que si vuelo me informaré bien de las locales nocturnos y me pondré ropa adecuada, porque digo yo que con tanta gente por la calle, tendría que haber algún local bueno in the city.

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